29 de abril de 2015

Así hablo el viejo eremita:

No te fijes en las apariencias, ya que todo en este mundo esta mixturado por la dualidad. Permanece en el centro, permanece en tu corazón. Allí podrás ver la refulgente luz. En ella encontrarás la pureza original, el origen y la Fuente de todo.

Tú no eres el cuerpo, tú no eres la mente. Tu verdadera identidad la hallaréis en el silencio.


Escucha, escucha los sonidos de tu mundo interior, escucha la voz que os dice: Aquel que abandona todo lo que tiene, aquel que se despoja de sí mismo, está pronto para recibir las dádivas de mundos distantes.
Camino de Síntesis - Andrés Ríos