13 de abril de 2015

"A veces siento que la música improvisada,

y en especial la improvisación musical

por antonomasia que es su forma americana

llamada jazz,

es la más parecida a un círculo de mujeres

que "cocina", deja fluir y crea música en grupo:

cada mujer como un instrumento separado 

que suena solo y con los demás;

que a veces exhala una lamentación,

a veces asciende a las cimas más altas,

a veces emite una dulce melodía,

y se halla siempre en el ahora.

Cada instrumento

hace variaciones sobre un tema, 

o emprende vuelos tangenciales

de expresión personal

que se convierten en parte de la riqueza cromática

y profundidad de la composición.

Nace una conciencia del conjunto,

y de ser un igual

que hace su contribución a la música.



Prestar atención, ya sea en un círculo

o a la hora de hacer

una improvisación musical,

significa saber

cuándo se ha de entrar y hacer un solo,

y cuándo ofrecer

el apoyo de un corazón que escucha.

Tocar juntas como iguales requiere práctica

y presencia."



El millonésimo círculo, Jean Shinoda Bolen