"A veces siento que la música improvisada,
y en especial la improvisación musical
por antonomasia que es su forma americana
llamada jazz,
es la más parecida a un círculo de mujeres
que "cocina", deja fluir y crea música en grupo:
cada mujer como un instrumento separado
que suena solo y con los demás;
que a veces exhala una lamentación,
a veces asciende a las cimas más altas,
a veces emite una dulce melodía,
y se halla siempre en el ahora.
Cada instrumento
hace variaciones sobre un tema,
o emprende vuelos tangenciales
de expresión personal
que se convierten en parte de la riqueza cromática
y profundidad de la composición.
Nace una conciencia del conjunto,
y de ser un igual
que hace su contribución a la música.
Prestar atención, ya sea en un círculo
o a la hora de hacer
una improvisación musical,
significa saber
cuándo se ha de entrar y hacer un solo,
y cuándo ofrecer
el apoyo de un corazón que escucha.
Tocar juntas como iguales requiere práctica
y presencia."
El millonésimo círculo, Jean Shinoda Bolen
