Así
como el centro del huracán no es afectado por la periferia, el centro
de nuestro ser, el corazón espiritual, no es afectado por la nubes
tormentosas de la mente.
Mediante la no identificación con el contenido de la mente, vuelvo al centro del ser, el corazón. Me refugio ahí. Soy espacio.
Espacio Satyam