Quiero
que sepas una cosa. Si miro la luna de cristal, la rama roja del lento
otoño en mi ventana, si toco junto al fuego la impalpable ceniza o el
arrugado cuerpo de la leña, todo me lleva a ti, como si todo lo que
existe, aromas, luz, metales, fueran pequeños barcos que navegan hacia
las islas tuyas que me aguardan.
