No esperemos de nuestros hijos, ni les pidamos, que tengan vidas
extraordinarias... el esfuerzo es enorme y tal vez hasta admirable, pero
ahora sabemos que ese es el camino hacia la locura ... debemos aprender
nosotros primero a pensar diferente, para poder enseñarles... en cambio
podemos ayudarles a encontrar el asombro y las maravillas de una vida
ordinaria y la fascinación de una flor..., podemos mostrarles la alegria
en el sabor de una manzana, sea comprada o recién cortada...
podemos mostrarles el susurrar del viento o la melodia del mar y los
bosques... mostrarles el valor de una sonrisa, la cálidez de un beso y
el infinito placer de una caricia y los abrazos .... podemos mostrarles a
Amar a los animales y a disfrutar de las plantas y los paisajes....
podemos mostrarles infinitas cosas igual que infinitas cosas nosostros
podemos aprender de ellos... podemos mostrarles hacer de lo ordinario
algo extraordinario!
Nogo
