12 de junio de 2015

La espiritualidad no se tasa. La conciencia no se vende.


La espiritualidad no se tasa. La conciencia no se vende.
Si lo material no sirve al espíritu, entonces de nada sirve.
Ser verdaderamente libre es un desafío que la mayor biblioteca no puede albergar.
No sigamos chacales, ni persigamos la gloria, pues no hay mayor victoria que la alcanzada con el alma.
Marchamos tras la estrella que alumbra el camino una vez más.
No tenemos enemigos y si quienes así se consideran huyen o atacan, es porque aún no se ha dado cuenta de quienes son en verdad.
Es sabido que los falsos resplandores encandilan y poco saben durar.
A no confundirse, a no confundir, estás hecho para ser libre. Libera!