(...) "El encuentro con uno mismo, al principio, es el encuentro con
la propia sombra. La sombra es un pasaje, una puerta estrecha y no hay
forma de bajar al pozo profundo sin sufrir el dolor del angostamiento
que implica cruzarla. Pero hay que aprender a conocerse a uno mismo para
saber quién se es. Porque, por sorpresa, lo que se encuentra detrás de
la puerta es una vasta extensión de incertidumbres sin precedentes, sin
derecho ni revés, sin parte superior ni inferior, sin ubicación
ni pertenencia, ni bien ni mal. Es el mundo del agua…, donde soy
indivisiblemente esto y aquello al mismo tiempo, donde experimento al
otro dentro de mí mismo y el otro fuera de mí me experimenta a mí."
(...) "Nuestro trabajo con la sombra consiste en desenmascararla,
concientizarla y reconocerla como propia, saber que todos contenemos dos
polaridades que nos enfrentan con la vida, integrar esas polaridades y
reconocer ese Opuesto Invisible, es la tarea para luego poder recorrer
el largo camino de la Individuación".
Carl G. Jung
(Collected Works vol. 9,1, pág. 22).